El profesional médico le ha dado el alta con un tubo de drenaje Jackson-Pratt. Es habitual que se deje este drenaje en el abdomen y en otras cavidades tras una cirugía. Ayuda a drenar y recolectar sangre y otros líquidos del cuerpo tras la cirugía. Esto puede prevenir la hinchazón y, potencialmente, reducir el riesgo de infección. El tubo se mantiene en su sitio mediante uno o dos puntos de sutura. Está cubierto con un vendaje. El profesional médico le retirará el drenaje cuando considere que ya no lo necesita.